Magazine SLV. Artículo de opinión de Julio Gómez
La derrota del Madrid contra el Lille de anoche se explica desde el centro del campo. La ausencia de un director de orquesta se hizo, una vez más, alargada. Y es que ese «8» alemán se echa de menos en partidos donde la calidad de los de arriba no basta. Una solución sería retrasar a Jude Bellingham. El inglés es el más capacitado para sacar el balón desde atrás porque tiene mejor visión de juego que el resto de sus compañeros. Él es el hombre para dar poner en marcha el metrónomo. Es decir, cuando se juega elaborado y cuando más rápido. Está clara la premisa para mí. Bellingham tiene que hacer de Kroos.
Foto: OK Diario
Algunos dirán que con este movimiento se pierde la llegada de un futbolista multitarea. Correcto, pero en mi opinión, tiene que prevalecer ser el faro del equipo. Y con esto no estoy diciendo que sea el mediocentro defensivo (tarea reservada para Tchouameni o Camavinga), sino un hombre más del centro del campo. Con este movimiento de retrasarle unos metros, además, es más factible que Valverde pueda disparar en más ocasiones desde fuera del área. El uruguayo tiene que jugar algo más arriba. Su misión actual de tapar carencias en salida de balón no le corresponde.
¿Tiene que fichar el Madrid un Toni Kroos? No me vale el argumento de que el alemán es un jugador único. Lo es, pero hay opciones en el mercado como para hacer su misión de manera decente. En verano Florentino tendría que mover el árbol. El sueño húmedo de traer a Rodri es complicado, pero es el hombre. Otra opción es Nicolò Barella, el mediocentro talentoso del Inter. Mientras tanto, Bellingham tiene que hacer de Kroos. El inglés es el hombre. Ya meterán goles Vinicius, Mbappé y Rodrygo. Ahí no está el problema, sino es quien es el compañero que les pasa balones decentes.
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