23 de mayo de 2024

jose luis casal

«El pensamiento crítico se ha ido diluyendo porque no valoramos las consecuencias a medio y largo plazo»

Magazine SLV. Alcobendas. Entrevista a José Luis Casal, emprendedor y ‘aprendedor’ de marketing, las finanzas y la tecnología

Magazine SLV. ha entrevistado a José Luis Casal, emprendedor y ‘aprendedor’ de Marketing, las Finanzas y la Tecnología. Ha protagonizado la última ponencia de ‘La Estación’ de DigiEspace en Alcobendas. Hablamos sobre el presente y el futuro de los emprendedores.

Pregunta. ¿Quién es José Luis Casal?

Respuesta. Soy aprendedor, más que emprendedor. Alguien al que le gusta aprender. Me encanta la gente que hace cosas, y si hace cosas buenas, pues mucho mejor. Me gusta aprender de ellos, me gusta estar cerca, y en la medida de lo posible, si yo les puedo aportar algo y ayudar, ahí estoy.

P. Tenemos varias especialidades en tu caso, ¿no? Finanzas, tecnología e incluso un libro.

R. Es un libro que sale a la luz en septiembre, se llama ‘Prepara tu organización para el futuro’. Lo escribo junto a Cristina Vila. Podríamos decir que son como tres patitas, en las cuales una primera patita es una foto del momento actual en el que estamos. En varios ámbitos. Geopolítico, social, educativo o tecnológico. Luego tenemos todo este entorno en el que estamos. Se pone una serie de tendencias hacia donde quizás puedan ir las cosas. Entonces vemos cómo abrazar esas tendencias y cómo adoptarlas en nuestras organizaciones.

Y cuando hablo de organizaciones no hablo solo de empresas. Cualquier grupo de personas medianamente organizado es una organización. Vemos cómo debemos preparar nuestra organización para lograr el éxito y pasar al siguiente nivel con las mayores garantías posibles. Y luego una tercera parte que llamado nuestros contrapuntos, que son un grupo de referentes en diferentes ámbitos. Son altos directivos que nos dan su foto y de cómo ellos se están preparando para ese próximo escenario.

P. Vamos con el presente del mundo emprendedor. ¿Cómo lo ves?

R. Estamos en un momento de vuelta al sentido común. Venimos de una época en la cual todo iba bien con bonanza económica brutal en la cual startups, a veces de mayor o menor entidad, conseguían financiaciones en base a unas valoraciones a veces locas. Ahora no. Las cosas se han torcido. Hay un entorno macroeconómico y geopolítico que invitan a la cautela, unos tipos de interés que han subido. Es decir, un escenario muy incierto. Más incierto que nunca, y eso hace que la inversión en ciertos proyectos estén más basados en métricas reales. Quien es tu cliente o cuanto estás facturando.

P. Igual en ese escenario conservador quien se lo juegue y gane se lleva un pelotazo importante.

R. Yo siempre digo que un buen momento para montar proyectos es en los que las cosas están muy mal. ¿Sería este un buen momento, entonces? Sí. Te puede barrer, pero estás en un momento en el cual tienes que apretar todo lo que puedas. Los recursos son finitos y tienes que arrancar con una austeridad máxima. Si mañana las cosas repuntan y tus ingresos aumentan muy rápido, pero tus gastos has sabido contenerlos porque te has acostumbrado a vivir con el cinturón apretado, tus márgenes serán brutales. Entonces, siempre creo que es un momento para las oportunidades. Y luego en momentos inciertos siempre hay gente que nada a contracorriente. Yo suelo ir a contracorriente.

P. ¿De qué manera puede influir la inteligencia artificial en ese escenario?

R. Soy un firme defensor de la tecnología. Creo que es lo que nos ha llevado hasta aquí. Tengo siempre riesgo. Hay cosas que tenemos que tener en cuenta. La parte ética, la parte de los datos y la privacidad, el mal uso que se pueda hacer de ella. Cuando hablamos de tecnología tampoco nos volvamos locos, que es algo con enchufes y con la rueda. Es una tecnología que ha permitido al hombre avanzar. Entonces, al final todo tiene que partir del sentido común y de un entendimiento de que las tecnologías, en un principio y en un origen, son neutras. Es el uso que hagamos de ellas lo que hará que sean buenas o sean malas.

P. Para ello es importante la formación.

R. Fundamental. Se trata de que la gente esté formada, que las adopte y que al final no tenga miedo de que algo le va a quitar el trabajo. Pensemos que en el caso de la inteligencia artificial, hay que distinguir también entre inteligencia artificial y inteligencia generativa. La generativa no viene a quitarle el trabajo a nadie. Viene a facilitárselo. Se trata de que cuando lo utilicemos nosotros seamos muy buenos en la tarea que le encargamos a la IA. Porque el criterio es el nuestro y la valoración es la nuestra.

P. También se puede hacer un un mal uso intencionado de esa inteligencia artificial.

R. Eso pasa con cualquier otra cosa. Yo he llegado hasta aquí gracias a Google Maps. El GPS está creado para un uso militar. Para lo que yo lo he usado es bueno. Luego está lo que pasó en Almendralejo. Los chavales estos que usaban las fotos de sus compañeras de clase para hacer desnudos. Eduquemos para que la gente haga un buen uso. Y luego, si lo haces mal que te caiga un castigo. No pongamos ya unos límites de uso.

P. Por último. ¿Cómo ves el futuro?

R. Estamos en un momento incierto. Hay cosas que me preocupan porque ha habido como ciertos retrocesos en cosas básicas. Ahora estamos en época de reproches. También estoy muy preocupado por el ‘amén’ a todo. El pensamiento crítico se ha ido diluyendo porque valoramos las consecuencias a medio y largo plazo. Ahora se está hablando del identificador digital para todos los europeos. Te facilitará si viajas y tienes que ir al médico a tal sitio. A mí, que me puedan leer el historial en Finlandia me preocupa menos que si tengo que ir a Asturias o a Málaga mañana. La integración de todo en un mismo identificador custodiado de forma centralizada tiene unos riesgos. De hecho, hace un par de días salía hacia público que en la Deep Web están a la venta por 10.000 euros los datos de 40 millones de españoles. Y luego se toman decisiones por gente que yo no he votado ni he elegido y están tomando decisiones con un alcance muy grande que nos afectan a todos.

Además, estamos sentados en un globo que se llama deuda. La deuda pública, la deuda empresarial y la deuda de las familias roza el 400%. Europa no puede dejar caer a España porque si cae España, el efecto dominó es importante. Y aquí nadie asume ninguna responsabilidad.