20 de junio de 2024

«Creo que aprender a despedirse es muy importante»

Magazine SLV. San Sebastián de los Reyes. Entrevista a Carmen Díaz, escritora del libro ‘Cartas sin remite’

Magazine SLV entrevista a Carmen Díaz, autora del libro ‘Cartas sin remite’. Nacida en San Sebastián de los Reyes, empezó a escribir para callar el ruido y no ha parado desde entonces. En 2017 abrió su página de textos «El mar de tus labios» en redes sociales. Actualmente, compagina la escritura con sus tareas en Integración Social y el voluntariado. En 2020 encontró la oportunidad de dar el paso y publicar su primer libro, ‘Cartas sin remite’, un viaje a través de la pérdida y las ausencias, un canto silencioso al amor y todo lo que deja a su paso.

Damos gracias al Espacio Silk La Moraleja por cedernos sus instalaciones para realizar la entrevista.

Pregunta. ¿Quién es Carmen Díaz?

Respuesta. Soy alguien normal que escribió hace tres años un libro y decidí publicarlo. Es un libro como muy íntimo mío, un proceso de duelo que pasé durante un año casi. Quise compartirlo porque creo que a lo mejor hay gente que leyéndolo se siente identificada e igual puede ayudar de alguna manera.

P. ¿Hay amor? ¿Hay dolor? ¿Hay un poco de todo?

R. Te diría que principalmente es de amor. Hay gente que lo ha tomado como un duelo de muerte. Es decir, alguien que ha perdido a una persona que quería mucho. Y hay gente que lo ha tomado como una ruptura. Es verdad que yo escribí como una mezcla. Yo tuve una ruptura amorosa y después tuve un duelo. Se murió alguien muy especial para mí. Se juntaron sentimientos fuertes.

P. Es autobiográfico por lo que estás contando. No sé hasta qué punto te ha llevado al extremo este libro. Porque entiendo que ahí plasmas muchos sentimientos. ¿No?

P. De hecho cuando quise publicarlo tenía miedo porque pensaba que lo iba a leer gente que me conoce y es como algo muy íntimo mío. Es como desnudarme, básicamente. Son sentimientos que yo sí que he tenido muy intensos. El primer filtro que tuvo fue mi madre. Creo que le gustó mucho. Y a partir de ahí, la gente me ha dicho que se ha sentido muy identificada. La gente más mayor, que ha perdido a su pareja o a sus maridos o mujeres, sí que lo ha sentido de esa manera. La gente más joven igual lo ha llevado más al terreno del amor y de rupturas.

P. Por lo que has comentado es un libro pandemia.

R. Sí, se escribió durante la pandemia. Es verdad que las cosas que han pasado pasaron de antes, pero la escritura fue durante la pandemia. Tenía ya cartas escritas de antes y lo que hice fue juntarlas todas y hacer una historia. Está en Amazon, en El Corte Inglés, FNAC, y luego en librerías. En librerías locales, como Pernatel y en cualquiera se puede pedir. También está en La Casa del Libro.

P. Eres escritora y además tienes otras ocupaciones como voluntariado y trabajo social.

R. Yo soy voluntaria del comedor social de la Hermandad del Cristo de los Remedios. Estoy súper feliz de estar ahí. Sin voluntarios no saldría adelante. Tenemos, a día de hoy, 41 voluntarios y si alguien quiere animo a que nos lo digan y que vengan. Es una pasada de experiencia. Ayudamos a casi 50 usuarios. Todos vienen a comer. Nosotros entregamos comida, recogemos alimentos de donaciones de supermercados y estamos ahí día a día, de lunes a viernes.

P. ¿Hay cada vez más gente sin recursos?

R. Pues te diría que ha aumentado un poquillo en los últimos meses. Va por temporadas porque hay gente que viene a España y a otros países que los primeros meses están un poco desubicados. Necesitan comer en un sitio porque no tienen una habitación con cocina o una casa para cocinar. Otros casos son más crónicos. Viven en la calle o tienen situaciones extremas de vulnerabilidad.

P. Seguro que recibes más cosas de las que das.

R. Sí, conoces experiencias que a lo mejor en tu vida normal no hubieras vivido nunca. Historias que te hacen valorar un poco más lo que tu tienes y lo que eres. Hay mucha gente buena. A veces suena un poco más el odio y la gente mala, pero es mucho más la gente buena.

P. Estas vivencias con el comedor, ¿te pueden servir para un segundo libro?

R. Por supuesto. Sí, en el segundo libro que estoy escribiendo. Si todo va bien a lo mejor a final de año puedo ya entregarlo. Es una novela bastante extensa y toca varios temas sociales. Yo estoy metida en el mundo social y al final me gustaría que la gente lo viera de otro punto de vista. No tiene nada que ver con este primer libro. Me inspira mucho la gente que me rodea, las historias que me cuentan y eso siempre sale. Para un escritor cualquier cosa que le cuentes puede ser utilizada en un libro.

P. ¿Qué libro recomendarías a aquellos que nos estén leyendo?

R. De novela negra me gusta mucho Javier Castillo. Como poesía recomendaría a Elvira Sastre porque me parece maravillosa. Y como novela romántica a Beta Coqueta, es decir, a Elisabeth Benavent. También a Carlos Ruiz Zafón. Recomendaría Marina, que creo que no todo el mundo lo conoce.

P. ¿Tu libro es de autoayuda también?

R. Sí, claro. Cuando presenté el libro cité a mi psicólogo, Creo que aprender a despedirse es muy importante. Cuando tu quieres mucho a alguien y no sale bien, depende de cómo cierres la puerta, lo superas de una manera o de otra. Dejas de vivir experiencias que ya has vivido y llegan otras que son mejores. Es un proceso con muchas etapas.

P. Te he leído en redes sociales que hay que decir más te quiero a la gente.

R. Hay que decir más te quiero. Si los quieres de verdad. Y si no los quieres, no lo dices. Si no quieres a alguien no le hagas pensar que le quieres porque le dejas vulnerable en su vida y luego al final deja de confiar en los demás ‘te quiero’ que le dicen posteriormente. Hay que decir te quiero a la gente que quieres.

P. ¿Tienes algo de psicóloga?

R. Al final, intento apoyar a la gente que me rodea siempre. A mí me gusta que lo hagan conmigo cuando yo estoy mal. Incluso hago parejas a veces. Se me da muy bien. Para mí no, pero para los demás sí. A veces estoy dando consejos y luego llego a mi casa y digo: ¡Lo que le he dicho no lo estoy haciendo yo! Tu eres tu mejor amigo. Yo me cuidaba muy poco. No sabía querer bien a los demás a veces porque no me quería yo.

P. Por último. También tienes contacto con personas refugiadas.

R. Creo que hay que darle un poco de visibilidad, a día de hoy, a la gente que llega como refugiada a España, porque hay como una imagen de mucha gente que es mala. Hay que desmentirlo. Yo trabajo con ellos. Hay mucha gente mala, tanto en España como en cualquier país del mundo, pero que no se generalice. Han sufrido mucho. Han cogido una patera porque tienen que venir a España y porque pueden más. Para mí son muy valientes. Yo no sabría dejar a mi familia atrás. Pediría un poco más de empatía en ese aspecto. Humanidad, esa es la palabra. Todos somos iguales. Estamos muy acomodados en nuestras vidas. Nos olvidamos de que realmente hay gente que no tiene casa ni comida. Incluso que no tiene familia. Nosotros tenemos chicos en el centro que nunca han celebrado un cumpleaños y que nunca han soplado una vela de tarta.