17 de abril de 2024

Simón, una película sobre la represión a las protestas estudiantiles en Venezuela

Magazine SLV. Artículo de opinión de Laura Ramos

La segunda edición de Venezcine en San Sebastián de los Reyes, ha tenido lugar durante tres días, desde el jueves 30 de noviembre al sábado 2 de noviembre de 2023 en el centro Marcelino Camacho. Esta muestra de cine Venezolano llegó en septiembre de 2022 a San Sebastián de los Reyes tras haber tenido lugar en México anteriormente. La muestra ha consistido en tres cortometrajes y tres largometrajes de temáticas relacionadas con la experiencias de la migración forzada, cuestiones medioambientales y la situación económica del país.

Foto: Soy nueva prensa digital

Simón, la película sobre la que trata este artículo, nominada a los premios Goya en la categoría de Mejor película hispanoamericana, es una película que, por medio de efectivos flashbacks, imágenes con gran poder visual,  un tono documental, a pesar de tratarse de ficción basada en la realidad, grandes interpretaciones, una banda sonora muy bien llevada, metáforas cinematográficas y una calidad que va mejorando a medida que avanza la película nos acerca con interés, desde las personas nativas venezolanas a quienes jamás hemos pisado ese país a reflexionar sobre lo que allí se ha estado viviendo y cómo pueden sentirlo quienes han abandonado el país en los últimos años, especialmente desde las protestas estudiantiles de 2014.

La fuerza de la mirada de los actores y actrices, la manera entre explícita y sugerida de mostrar las torturas a las personas presas, que eran retenidas, torturadas y luego liberadas para capturar a otras nuevas y torturarlas, a modo de lección para reprimir y acallar las protestas disidentes son dos de las mejores maneras que la película tiene de acercarnos a lo que muchas personas han podido vivir, algo que ha contribuido a acallar las protestas estudiantiles.

La película muestra que quienes de allí se marchan a veces tienen sentimiento de culpa y quienes se quedan a veces tienen sentimiento de abandono por parte de quienes se marchan, La realidad de quienes se marchan y piden el asilo político no es fácil y tienen su corazón dividido entre sus anhelos con poder vivir su vida en el nuevo lugar y ayudar a quienes se quedan. De hecho, uno de los mayores puntos de tensión narrativa de la película está relacionado con intentar hacer llegar esa ayuda y sus dificultades.

Su joven director, de tan solo 28 años, Diego Vicentini, no ha vivido estas protestas y vive en Estados Unidos, pero ha sido capaz de recrear con gran realismo los fenómenos de las protestas estudiantes y su represión, movido también por este característico sentimiento de culpa de las personas exiliadas venezolanas. Estuvo en la muestra y participó en un pequeño coloquio posterior tras la proyección de la película. Había venido a España por las diligencias de la nominación de la película a los premios Goya.

Es de agradecer que la programación cultural de cualquier municipio sea plural y democrática y que anime a la gente a reflexionar sobre diversas realidades humanas. La contribución de Venezcine es importante en un municipio con más de dos mil residentes procedentes de Venezuela, pero también resulta de interés para todas las personas, que al margen de sus propios prejuicios e ideologías políticas, quieran mirar con voluntad de aprender lo que ha venido sucediendo en otros países y así poder tender mejor la mano a quienes han sufrido y sufren la represión, han sido acusados de terroristas sin serlo o han sufrido penurias económicas y aún pueden sufrirlas en su nuevo país. Por un Sanse más solidario y empático, hacen falta más muestras de Venezcine y más muestras culturales que nos acerquen a otros países y a otras personas.